Verónica Peregrina
De Saudade.
Estás en el obscuro
anden de las añoranzas, dentro de ti se remueven los recuerdos cual peces
metálicos. Eres deseos y esperanzas. Digo tu nombre en voz baja, en una
oración, implícito en un mantra de repeticiones sonoras, viento marino
columpiándose en las hojas de los palmares.
Viajas dentro de un vagón en el incansable tren que
nunca llega a ningún lado.
Paladeo tu encanto en
el sexto trago de un licor inextinguible.
Coincidimos en un
fractal de tiempo congelado, fundidos en un beso cálido y melancólico, con mi
mano aprendiendo tu mentón y la tuya dibujándome los músculos del brazo con que
te pienso; y se tensa mi cuello en la búsqueda de tu lengua, y se moja tu
urgencia en un sinsentido fálico.
Somos una foto eterna.
Mítica representación de la ternura que se extingue. En
algún tiempo trato de convencerme, trato de imaginar, trato de que realmente
suceda; seremos todas las bocas, todos los cuerpos, todos los sexos que se
encuentran en cualquier parte para amar, sin querer otra cosa que no sea amar.
2 comentarios:
Ella tan la wera! Te amo!
Ella tan la wera! Te amo!
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