Amanecer a tu lado, cubriéndote o dentro de ti: parecía una falacia, fantasía, ideal de amor.
... pero hemos
descubierto que leímos el mismo libro, escuchamos la misma melodía y vimos la misma película de amor:
acurrucados entre los vapores de una tarde lluviosa atrás del ventanal, lejos
de cualquier materia del exterior.
Y de pronto nos encontramos en el borde de la navaja sin saber que perderíamos el equilibrio y caeríamos en lados diferentes. El día de hoy, justo en la mesa familiar, pienso en ti: fruta abierta, amor que se despierta en la hora en que los demonios nos empuja uno contra el otro en un vaivén de cuerpos que tragan almas.
A fin de cuentas nos convertimos en el pulposo interior de un infierno que consume, la locura del olor a frutas cerca de pudrirse.
Eres de lo peor:
pornográficamente exacta para mí.
Texto y saudade: Éric Marváz.

No hay comentarios:
Publicar un comentario