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junio 23, 2017

Trozos.

Eramos trozos. Dejamos de comprender las cosas, las simples cosas. Despertar y mirarnos a través de las persianas de un hotel, yo afuera y tú pensando en lo que pudo ser; y lo que pudo ser deslizándose sobre una alfombra que apesta a humedad de amores terminados, enterrados, antiquísimos: idénticos a los rayones en la madera del ropero. No pudimos armarnos. Sabes que lo intentamos, pero era demasiado tarde. Tuvimos de testigos los fuegos fatuos que dejaron manchadas las sábanas con símbolos ininteligibles, lenguaje no comprendido por los que no se han quebrado alguna vez.


Dime cómo salimos de esto, dímelo con tu boca que nadie sabe en qué recuerdo se quedó.

Modelo: Ana.
Foto y texto: Éric Marváz.






mayo 25, 2017

En los linderos del sueño II (Diana)

Diana.

Estas fotografías son una muestra de lo que se puede realizar en los talleres.

Informes y reservaciones al +52 1 5584837044. Se imparten talleres individuales y se hacen libros fotográficos de autor con total confidencialidad y profesionalismo.

Éric Marváz.

























noviembre 15, 2016

He mutado...

Aunque no lo sabía.

Abandoné la cámara hace algunos años, no por culpa de ella, mi mirada se había perdido: estaba distante. Entre ella y yo había una especie de amor, ya saben: ver televisión, reír continuamente, consensuar, compartir muy buenos momentos, la comida y la sal, llamarse de vez en vez, dormir juntos, luchar por sobrevivir. 

El veintiocho de octubre anterior desperté con la mente sobre ella. Una pasión desmedida que me ha hecho desempolvar mucho más que el equipo, fue un golpe, un choque eléctrico, la sapiencia de cuánto he cambiado a través de los años. Ganas de piel, no de amor, de dejarse ir aunque no haya fondo.

(La luna no se ve, se siente. Fue lo que pensamos.)

Soy un pedazo de brasa que se niega a morir por muy fría que esté la madrugada.

Por San Judas.
(19 minutos desde la primera toma hasta la cuadragésima segunda. Me ha gustado la mutación.)














Foto por Éric Marváz.

noviembre 04, 2016

Voyeur.

Lo sabes…

Miro por cualquier rendija de tiempo. En tu ausencia recurro a los viejos trucos de la memoria, a las artimañas de traerte.

Pienso en ti como en mí.

Estático, sin respirar, sudando profusamente, te mido y eres del tamaño de mis perversiones.

Masturbándome me acabo tu piel en viajes de miradas.


Modelo: Mónica Montalvo.
Foto y texto: Marváz.














noviembre 02, 2016

Dignidad...


El destello áureo evoca épocas de bronce, la suavidad es notoria sin recurrir al tacto, también hay un olor incontrolable. El pequeño paso del día le ha impreso la huella inconfundible, el perfume de la orquídea, el camino para el depredador. 

Hay una luz que parpadea sobre su cabeza. 

Ella amanece cada día con un gesto adusto pero no engaña a nadie, el tufo del deseo la delata. Parece hosca, lodo endurecido en su estado bruto, hasta su reflejo en el cristal es más suave; se vuelve distante a la luz intermitente que le brilla en los descubiertos espacios de piel. 

Todos la vemos. 

Las miradas se le prenden del cuerpo igual que besos pequeños, es una estatua recubierta de saliva fina.

La diosa tiene adeptos, le rezan lujurias susurradas, piden algún milagro.

Yo le prendo un cirio de donde penden goterones congelados. Arcaicos. 

Modelo: Laura.
Foto y texto: Marváz.










agosto 16, 2016

Mirador...


Yo haré de cuenta que no te he escrito. Tú deberás hacer como que no has leído nada. Así la noche transcurrirá en paz y yo no me sentiré acosador.

Voy a pensar que estas palabras se quedarán guardadas en un resquicio de mi silencio. Así tú no has de enterarte que con las manos he conectado constelaciones entre tus lunares de la espalda, de los brazos y del pecho; recuerdo perfecto el efecto de subibaja que tenía al momento en que soñabas no sé con qué. Tampoco has de enterarte que el contacto con tu piel me remontó a recuerdos que pensé eran un par de sueños húmedos sin llegar a los desbordes.

Quiero que ignores por completo el efecto de tu olor dentro de mí. Te insertaste en un golpe certero y fulminante, ese aroma tuyo me ha despertado el sexo y las ganas marinas. Algo tengo, desde ese día de observar la mar, que me convirtió en un mirón de atardeceres cálidos sentado en las orillas de tu playa.


“El mirador del mar”



Modelo: Mónica Montalvo
Foto y texto: Éric Marváz

noviembre 16, 2015

Cuando digo esperanza.

Orgulloso y feliz de mi gente. La belleza es absoluta, creo que aún hay esperanza, si sólo queda un pueblo sobre la faz de la tierra ese será el mexicano, no tengo ni una duda.

Marváz.



























































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