Mostrando entradas con la etiqueta Trajín. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Trajín. Mostrar todas las entradas

marzo 19, 2013

68 (19-mar-13)



Por Éric Marváz
Estas tardes cálidas, extrañas, te doy de beber de mi boca; adormecida aceptas licores y caricias. Mi torpe olfato busca tu entrepierna; la punta de la lengua, las orillas de encaje; mi deseo, la tela humedecida. Sudamos profusamente, nos confundimos en el mismo afluente, hacemos un delta lúbrico que se precipita en cascada por las orillas del colchón, nos fundimos en el mismo vapor alcohólico, somos las gotas que se vuelven humo, alcanzan el cielo raso, y caen después en una lluvia tropical. Nos convertimos en vaho, lluvia, cascada, sudor, sal líquida. 

Tú y yo somos el ciclo de la vida.

febrero 27, 2013

68 (27-feb-2013)

Por Marváz




El cuerpo se bloquea.
Hay pesadillas de veinticuatro horas, con los ojos abiertos, con el corazón encabronado, con las sienes adoloridas de tanto apretar los dientes. Los oídos se niegan a escuchar, las palmas de las manos se duermen, la sangre.
Sostengo tu espalda cansada entre mis manos, tú vomitas dolorosamente; antes acaricié tu cabeza y tus manos, qué delgadas lucen, qué femeninas, qué lejanas, qué cálidas aun.
Voy a seguir en esta anestesia general, dormiré con los ojos bien abiertos, no quiero perderme ni un segundo de este puto sueño.
Los pocos santos que quedaban de pie se acaban de despedazar.
Voy lamentándolo.

enero 22, 2013

68 (23-ene-13)

Por Éric Marváz.

Es como un golpe en la nuca, me siento mareado y mal, los latidos del corazón son ofuscados y navegan en sentimientos encontrados. Tristeza, desazón, una rabia sorda y muda, estoy profundamente conmovido. Los cimientos se me sacuden, no sé qué hago  aquí. Me faltan las palabras, se me aglomeran en un líquido salado en la garganta. Todo sigue oscuro. La puta esperanza es un niño muerto envuelto en una cobijita blanca. Otra vez estoy llorando y nada más puedo hacer, ¿de dónde me detengo, cómo  me sostengo, con qué cara te voy a ver de nuevo? Los anhelos están desahuciados, los recuerdos se vuelven lacerantes, la misma rosa marchita se mete en mis sueños; esos sueños tan malva y violentos de los últimos días. Últimos, ya no volverán, se acaban como suspiros, como gotas de un grifo descompuesto, ¿se nos termina todo? Ya no vendrán esos años, ni tus manos finas y suaves; nuestra distancia se agrandará.
De nuevo aquí, sollozando como hace mucho no, sufriendo como hace mucho no, pensándote en la sala de espera tan fría y desolada, ¿qué putas hago, cómo lo asimilo, de dónde te sostengo y me sostengo? Sigo con mareos, con este imbecilísimo latir del corazón, con este respirar difícil, con la presión en la nuca de una mano invisible. No sé dónde estoy parado, no sé ni para que estoy, todo iba tan bien. Los castillos, esos de arena, se deshicieron ayer con el viento duro y errático, que me va desgastando la piel y me deja tirado en el piso de casa, no puedo pensar mucho, sólo tengo ganas de seguir llorando y quizá después dormir largamente, tanto como se pueda, despertar y descubrir que la pesadilla terminó. Quisiera eso, pero nada se me cumplirá, porque soy el experto en desilusiones, el amuleto descompuesto, el quebrado; me acabo de romper. Y puta mala suerte, no quiero pegarme, deseo quedarme roto, despedazado.
Que nadie toque mi dolor: es mío.
Marváz

enero 15, 2013

68 (15-ene-13)



Por Éric Marváz.

Hablando de literatos.

Hace más de diez años, recorriendo la carretera hacia Xalapa, una luz roja me detuvo. Fue lo mejor. Los ojos me parpadeaban cada vez más lento, los hombros se me tensaban y el auto persistía en serpentear, desobedeciendo el camino. El parador (antros donde los camioneros se detienen a bañarse, comer algo, beber, dormir o coger) se llamaba “Rebeca”, eternizaré el nombre pues desconozco si sobrevive el lugar o Rebeca. Ese sitio, a las tres de la madrugada, me quitó del destino de no sé qué… o quizá me puso en él.

Decenas de ojos se volvieron hacia mí. Varias mujeres se acercaron a ofrecerme una silla en cualquier mesa. Dando las gracias a todas ellas, me dirigí a la que me pareció más triste del lugar, claro: era Rebeca. Ella era como un costal de mariposas, en cuando sonrió algunas escaparon, aunque el aliento de polvo colorido me denotó que también llevaba cadáveres dentro, sí, de inmediato imaginé coleópteros destrozados en su interior.

Podría hablarles durante días acerca de las horas que estuve con ella, de todo lo que me contó. Por ahora sólo les compartiré un texto que extrajo, escrito en un papel tan amarillo como sus dientes, de su regazo; habrá que decir que su pecho era firme, ostentoso, fiero y elegante. Ya les contaré más de ella, por ahora los dejo con un texto del escritor oaxaqueño que conocí ese día:


Mujeres de pueblo
casa de lodo
y pies de tierra.
Madres de los no nacidos
carne al portador
ojos negros de raza indefinida.
Como las mujeres de antes
en vestidos
                   cortos
pasados de moda.
Mujeres con olor a desvelo
a cigarro sin filtro
a tufo matutino
a alcohol barato
a semen seco
a sudor de hombres
que vienen de lejos
arrastrando historias como cadenas
almas penando
por familias que las esperan
con los brazos desiertos
de esposas que no saben
que ignoran
que en una veredita de tierra
está el Parador Rebeca
con sus luces rojas
parpadeantes
de estrella que se muere
como recuerdo
            que saca a flote
las cruces del camino
adornadas con flores plásticas
que se van destiñendo con el sol
y la lluvia
que aplaca
el polvo en que nos convertiremos
los que somos
volviéndonos un barro
pegajoso que se pega
en las suelas de los zapatos
y nos impide descansar en paz
forzándonos a andar
por los caminos que nadie
en vida
             o en su sano juicio
pensó en recorrer.

O. Parcero, (Oaxaca, 1920-1990).


enero 02, 2013

68 (2-ene-13)

La primera piedra.

 
 
Como sucede en cientos de casos: el cobarde no da la cara, se inventa una personalidad falsa, se esconde para tirar la piedra. La belleza, como todos sabemos, es un concepto abstracto en la mayoría de las veces. En el caso de Verónica Peregrina, la belleza es una armadura y carta de presentación; cualquiera que tenga un par de ojos puede verlo y apreciarlo. Lo único bueno es que la cobardía tiene un costo.
 
En mi caso específico, con la experiencia de haber podido trabajar con ella algunas veces, estoy plenamente seguro que es una mujer que detiene el aliento. La exquisitez de sus formas, su buena voluntad, su sencillez, su disposición para el trabajo y su inmejorable belleza, hacen de Verónica una modelo facilísima de fotografiar, ni siquiera hay que buscar un buen ángulo, tampoco empeñarse demasiado en el acomodo de las luces, en un maquillaje exagerado, ni artificio de ninguna especie.
 
Me siento plenamente orgulloso de contarla entre mis modelos.
 
Éric Marváz.
 
Pd. Creo que el tal fotógrafo es una mujer (u homosexual reprimido) que no puede competir con Verónica en ningún rubro, pobre de ella (o él) con su falsas percepciones.
 
Le dejo la foto del sujeto y su publicación en el muro de mi amiga, por si usted quiere pasar a saludarlo en feis:
 

 


 
hace meses te mande una solicitud de amistad pues coincidimos con algun contacto soy fotógrafo no radico aqui vivo en la ciudad de cambridge pero soy mexicano disculpa lo que te dire pero como tal me siento orgulloso de mi pais y me desespera el ver "modelos" que no cuidan en lo absoluto su apariencia si haces body paint deberias de cuidar mas tu cuerpo pues por eso aveces nuestras mexicanas hacen el ridiculo en ciertos eventos talvez pienses que idiota eres lo que importa es el arte claroooo pero se ve mejor en un buen lienzo que en uno "amorfo"sorry chica pero espero lo tomes en cuenta si en verdad amas el arte muchos diran nosotros apreciamos la belleza natural pero la bellaeza natural de una mujer no es ser anorexica ni pasada de peso pero bueno eso ya se trata de una buena reparticion genética como este no fue tu caso le deberias de echarle ganitas al gym tus para alguien que ha visto cientos de cuerpos bellos en vez de apreciar el arte en tus imagenes veo lo mal que lucen pues tu cuerpo noo es el indicado para este trabajo o bien sigue asistiendo a eventillos mediocre donde a cualquiera le parece increible
que verguenza coo mexicano tener modelos asi!!!

 

diciembre 26, 2012

68 (26-12-12)



Cuando uno habla de sexo, más aún, lo exhibe y lo lee; se empieza a creer que la libertad de expresión es una falacia.
Es visible que los programas gubernamentales acerca de la sexualidad humana van en un sentido equivocado, es exageradamente fácil encontrar a gente demasiado joven con situación de embarazo o enfermedades de transmisión sexual; no hablemos mucho de las mentes trastocadas por las perversidades más inenarrables (je). La editorial ha buscado desde sus inicios, desacralizar el tema del desnudo y lo que puede hacerse en ese estado. Insistimos que la “normalidad” en la mirada del espectador, del esposo, del transeúnte, del conductor y del que tenga ojos (aplicándose esta norma a la contraparte femenina), generará respeto y civilidad.
Buscamos la armonía en el ojo y el oído, el disfrute en los sentidos, la apreciación en la mente. Sin embargo nos han censurado en exposiciones que ya estaban instaladas, metro Polanco, nos cancelaron proyectos ya acordados, el señor Hidalgo de Injuve, nos cancelan cuentas en el feis, así como un sinfín de historias más, la más reciente: censurados en frecuencia modulada por decir al aire la palabra “imbécil”; es probable que alguien lo haya sentido como nombre propio.
Y en tanto el gobierno sigue conservando sus laureados kioscos de venta de periódicos, sus puestos de películas piratas y demás contaminación visual, sin la más mínima estética y respeto por los andantes y sus familias; además de su horrenda programación mediática en radio y teve. En cambio la iglesia sí que pone manos a la obra.
Coger o hacer el amor con todas las normas éticas es lo mismo. Todo está en el pornográfico ojo propio, ¿usted ya se revisó el suyo?
Columna: 68 (porque si le pongo 69 me censuran)
Por: Éric Marváz

diciembre 16, 2012

Petite mort...



68 (19-12-12)


Para escapar de la muerte invento, planeo, diseño; reinvento, re planeo  y re diseño. Debe ser que el día de hoy me pongo en contacto con el cosmos, alineo los planetas en formaciones (que según los entendidos, tardarían 11,000 años en llegar) benéficas para mi subsistencia. Usted suponga que todo es producto de mi imaginación, que es una fantasía, pero mi forma de escapar de la muerte es acercándome a ella, jugando a la petite mort, regresando al cómo empezó todo.

-Hey chica, juguemos a morirnos, y no, no apagues la luz... quiero sentirme vivo.

Foto y texto: Marváz

...

Related Posts with Thumbnails

Desde acá